Tras tres meses de movilización al servicio de los Marroquíes Residentes en el Extranjero, la Operación Marhaba 2026 concluye con un balance marcado por el aumento de las llegadas, el refuerzo de la gestión de los flujos y la movilización sostenida de todas las partes implicadas.
Bajo la Presidencia Efectiva de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, la 26.ª edición registró más de 4,1 millones de llegadas, lo que supone un incremento de 1,8% respecto a 2025.
Esta afluencia, especialmente elevada en determinados periodos, estuvo acompañada de una organización reforzada y de una estrecha coordinación entre la Fundación Mohammed V para la Solidaridad y las distintas partes implicadas. El dispositivo global de acogida y asistencia garantizó una presencia de proximidad y un apoyo continuo, contribuyendo al buen desarrollo de la operación tanto durante las fases de llegada como de salida.
La Operación 2026 se caracterizó por una gestión eficaz de los flujos, incluso durante las jornadas de mayor afluencia. En determinados días se registraron hasta 80.000 llegadas, especialmente durante el fin de semana del 31 de julio, mientras que las salidas superaron los 87.000 tránsitos durante la semana del Aïd Al Mawlid.
Se prestó especial atención a la fase de salidas, con la aplicación de diversas medidas destinadas a mejorar la gestión de los flujos: sistema de billetes confirmados, zonas de regulación, atención específica a los pasajeros de autocares que transitan por Tanger Med y Algeciras, así como campañas de sensibilización. En el espacio Marhaba ARM (Aire de Repos Méditerranée), los viajeros de las líneas Tanger Med–Algeciras recibieron asistencia específica antes de acceder al puerto. Del 18 de agosto al 6 de septiembre, fueron atendidos 14.360 pasajeros, a bordo de 258 autocares y 52 minibuses. El ARM también gestionó el tratamiento de los billetes en coordinación con las compañías marítimas. Entre el 24 de julio y el 5 de septiembre, se realizaron 4.497 confirmaciones en las ventanillas de ALM, DFDS, Baleària y Trasmediterránea. Estas medidas contribuyeron a una mejor distribución de los flujos y a agilizar el recorrido de los viajeros hasta las últimas formalidades antes del embarque.
Más allá de la gestión de los flujos, Marhaba sigue siendo ante todo una operación de asistencia de carácter humanitario. Durante toda la operación, los equipos de la Fundación —1.134 asistentes sociales y 234 médicos y personal paramédico— permanecieron movilizados para responder a las situaciones encontradas por los viajeros y ofrecer, en cada caso, una respuesta adaptada. Esta movilización garantizó una presencia permanente sobre el terreno y reforzó la capacidad de intervención ante situaciones que, en ocasiones, requerían una respuesta urgente o especialmente compleja.
Entre las situaciones que requirieron una intervención importante de la Fundación figura el accidente ocurrido en julio en la carretera Tánger–Kénitra, en el que se vio implicado un autocar que transportaba a 45 Marroquíes Residentes en el Extranjero procedentes de Italia. Veinticinco personas recibieron atención en el CHP El Idrissi. Cinco heridos graves fueron objeto de seguimiento durante diez días, mientras que se habilitó una solución de transporte para los demás pasajeros, a fin de que pudieran continuar su viaje.
En agosto, la Fundación también garantizó el transporte de cerca de 1.000 pasajeros en situación de dificultad en el puerto de Algeciras, facilitando la continuación de su viaje en autocar hacia su país de residencia. Ese mismo mes, los equipos intervinieron para facilitar el embarque de 25 vehículos de Marroquíes Residentes en el Extranjero con destino a Génova, que permanecían bloqueados en el muelle debido a un problema en la gestión de las zonas de estacionamiento de vehículos a bordo del buque.
En septiembre, los equipos acompañaron a las familias tras el fallecimiento de dos miembros de la comunidad, como consecuencia de la caída de su vehículo en las aguas del puerto de Algeciras. Este acompañamiento incluyó las formalidades administrativas y los trámites relacionados con el traslado de los fallecidos.
Estas situaciones reflejan la dimensión concreta de la intervención de la Fundación: mantener una presencia sobre el terreno, intervenir con rapidez, facilitar los trámites y encontrar soluciones cuando los viajeros se enfrentan a una dificultad.
A través de esta movilización, la Operación Marhaba reafirma su vocación: hacer de la acogida y la asistencia una expresión concreta de la solidaridad del Reino hacia sus ciudadanos establecidos en el extranjero.
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